TECNOLOGÍAS

Las tecnologías más utilizadas actualmente en España para convertir las materias primas biomásicas en energía eléctrica y térmica en España son la combustión, la gasificación y la biodigestión. Estas tecnologías combinadas con la amplia diversidad de combustibles biomásicos disponibles convierten a la biomasa en una energía renovable especialmente versátil, al permitir que la valorización de biomasas pueda hacerse en base a los biocombustibles específicos con los que cuente cada agente y con una potencia de producción térmica y eléctrica igualmente basada en la cantidad disponible de dichos biocombustibles, lo que da lugar a una inmensidad de proyectos posibles que dan respuesta a las necesidades y requerimientos de todo tipo de agentes.



  • Valorización de biocombustibles sólidos mediante combustión.

La producción térmica y eléctrica mediante combustión directa de la biomasa sólida constituye unas de las aplicaciones energéticas más asentadas hoy en día, con tecnologías plenamente desarrolladas a escala comercial.

La aplicación térmica con producción de calor y de agua caliente sanitaria es la más común. La producción térmica puede ser:

  • Doméstica, a través de calderas o estufas individuales.
  • Edificación, calderas diseñadas para un bloque o edificio de viviendas.
  • Red de calefacción centralizada, calderas con una capacidad de generación de calor y de agua caliente sanitaria aptas para abastecer a urbanizaciones, edificios públicos, etc.
  • Industrial, calderas de biomasa que abastecen los consumos térmicos de determinadas industrias.

La aplicación eléctrica se lleva a cabo en centrales térmicas en las que hay una gran caldera en la que se genera el vapor de agua que empuja los álabes de la turbina de vapor, y esta turbina hará girar un alternador eléctrico que generará la corriente eléctrica que se exporte a la red.



  • Valorización de biocombustibles sólidos mediante gasificación.

Se denomina gasificación de biomasa a un conjunto de reacciones termoquímicas que se producen en un ambiente pobre en oxígeno, y que dan como resultado la transformación de un sólido en una serie de gases que tras haber sido debidamente acondicionados son susceptibles de ser utilizados en una caldera, en una turbina y/o en un motor en los que se produce la electricidad que se exporta a la red.
En lo que se denominan “pequeñas plantas de biomasa”, que son las que cuentan con potencias instaladas menores de 2 MW, la valorización de biomasas mediante gasificación cuenta con mejores rendimientos que la combustión.



  • Producción de biogás mediante biodigestión y desgasificación de vertederos.

La biometanización o degradación anaerobia es un proceso biológico mediante el cual la materia orgánica, en ausencia de oxígeno y por medio de un grupo de bacterias específicas (anaerobias), se degrada en una serie de productos de naturaleza gaseosa denominados en genérico biogás (CH4, CO2, H2, H2S, etc.) y en otros denominados digestatos, que es una mezcla de productos minerales (N, P, K, Ca, etc.) y otros difícilmente degradables. Este proceso puede ocurrir de manera forzada en digestores anaerobios o de manera natural en vertederos controlados de residuos sólidos urbanos, en lo que se denomina el proceso de desgasificación de los vertederos.
El biogás obtenido puede ser introducido en una caldera, en un motor de combustión interna alternativo o en una turbina de gas, para ser transformado energéticamente según corresponda en cada caso, o incluso ser acondicionado para su inyección en la red de gas natural.